Tu estado de ánimo puede afectar tus hábitos alimenticios y tu nivel de actividad. A su vez,
los cambios en tu peso pueden influir en cómo te sientes emocionalmente, creando un ciclo difícil de romper.
La depresión puede llevar al aumento de peso por varias razones:
Falta de motivación: La apatía y el cansancio hacen que sea muy difícil encontrar la energía para cocinar saludablemente o hacer ejercicio.
Comida como consuelo: Puedes recurrir a alimentos altos en calorías (grasas y azúcares) para obtener una sensación de bienestar temporal.
Aislamiento social: La tendencia a alejarse de los demás reduce las oportunidades de mantenerse activo/a y recibir apoyo.
Alteraciones del sueño: Dormir mal puede desregular las hormonas del apetito, haciendo que sientas más hambre durante el día.
La ansiedad y el estrés crónico también impactan directamente en tu cuerpo:
Aumento de cortisol: La ansiedad eleva el cortisol (la hormona del estrés), lo que incrementa tu apetito y los antojos de alimentos dulces y grasosos.
Comer por nerviosismo: Puedes usar la comida como una forma de calmar la inquietud, la tensión o la preocupación constante.
Atracones: Los estados ansiosos pueden desencadenar episodios de ingesta compulsiva y muy rápida de grandes cantidades de comida.
Menos movimiento:
La tensión física y mental puede hacer que evites la actividad física como una forma de «protegerte».
Busca ayuda profesional:
La terapia te da herramientas para gestionar tus emociones sin depender de la comida. Es un paso fundamental.
Actívate a tu ritmo:
El ejercicio libera endorfinas que mejoran tu ánimo. No tiene que ser intenso; encuentra una actividad que disfrutes.
Practica la alimentación consciente:
Come despacio, presta atención a las señales de hambre y saciedad
de tu cuerpo y disfruta cada bocado.
Crea una red de apoyo:
Habla con personas de confianza sobre cómo te sientes. El apoyo de otros
es clave para no sentirse
solo/a.
Referencias:
1. Revista Chilena de Nutrición. “Ansiedad, un importante factor a considerar para el adecuado diagnóstico y tratamiento de pacientes con sobrepeso y obesidad”. González-Campoy, J. M., & Cushman, M. L. (2006). Disponible en: https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75182006000400003 Consultado en Julio 2025.
2. Boletín Médico del Hospital Infantil de México. “Los trastornos de la conducta alimentaria”. Mendoza, J. L., & Martínez, A. (2008). Disponible en: https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-11462008000600014 Consultado en Julio 2025.
3. Revista Colombiana de Psiquiatría.“Ansiedad, depresión y actividad física asociados a sobrepeso/obesidad en estudiantes de dos universidad mexicanas”. Rodríguez, M. A., & Gómez, E. (2016). Disponible en: http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0121-75772016000200008 Consultado en Julio 2025.
4. Mayo Clinic. (2021). “Depresión Clínica ¿qué significa?” Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/depression/expert-answers/clinical-depression/faq-20057770 Consultado en Julio 2025.