El reflejo en el plato: 
tu papel en el bienestar de tus hijos

El reflejo en el plato:
tu papel en el bienestar de tus hijos

Eres el espejo donde tus hijos se miran. Tu forma de comer, de moverte y de relacionarte con la comida es el ejemplo más poderoso que tendrán. Descubre cómo tu influencia puede guiarlos hacia un futuro más saludable.

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Tus hábitos se vuelven sus hábitos

Los niños aprenden por imitación. La manera en que tú manejas el estrés, los alimentos 
que eliges y la importancia que le das a la actividad física se reflejará directamente en ellos.

  • Si tú comes verduras con agrado, ellos sentirán más curiosidad por probarlas.
  • Si tú buscas la comida como consuelo, ellos aprenderán a gestionar sus emociones 
de la misma manera.

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El ambiente que creas en casa es clave

El entorno familiar puede fomentar la salud o, sin querer, promover el sobrepeso.


  • ¿Qué alimentos tienes disponibles? Si sueles tener a mano snacks ultra procesados 
y bebidas azucaradas, eso es lo que comerán. Tú controlas las compras.
  • La importancia de la mesa familiar: Comer juntos, sin pantallas, fortalece los lazos 
y permite crear una relación positiva con la comida.
  • Establece límites con amor: Un estilo demasiado permisivo, sin horarios ni límites claros sobre qué y cuándo comer, puede generar desorden en su alimentación.

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Cuidado con los mensajes ocultos

A veces, sin darnos cuenta, enviamos mensajes que crean una relación poco sana 
con la comida. Evita estas frases comunes:

  • «Si te portas bien, te compro un helado» (El Premio): Enseña a ver la comida chatarra 
como algo más valioso que un gesto de cariño o una palabra de aliento.
  • «Hasta que no termines todo, no te levantas» (La Obligación): Les impide aprender 
a reconocer sus propias señales de hambre y saciedad.
  • «No comas eso que engorda» (La Culpa): Genera miedo y ansiedad alrededor de ciertos alimentos, catalogándolos como «prohibidos» y, por tanto, más deseables.

¿Cómo ser un modelo positivo? Pequeños cambios, grandes resultados

1. Involúcralos en la cocina: Permite que tus hijos te ayuden a preparar comidas sencillas. Cuando participan, es más probable que quieran probar el resultado.

2. Enfócate en la salud, no en el peso: Hablen sobre cómo la comida les da energía para jugar y aprender, y cómo el ejercicio fortalece su corazón y sus huesos.
3. Muevan el cuerpo en familia: Encuentren actividades que todos disfruten: salir a caminar después de cenar, andar en bicicleta los fines de semana o simplemente poner música y bailar en la sala.
4. Gestiona tu propio estrés: Muéstrales con tu ejemplo que hay otras formas 
de calmarse además de comer, como respirar profundo, hablar de lo que sientes o dar un paseo.

Construir un futuro saludable para tus hijos empieza hoy, con el ejemplo que les das en cada comida y en cada juego. ¡El cambio comienza contigo!

Referencias:


1. Organización Mundial de la Salud. “Report of the Commission on Ending Childhood Obesity”. Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/9789241510066 Consultado en Julio 2025.

2. BMC Public Health. “Parental influence on childhood obesity”. Disponible en: https://bmcpublichealth.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12889-023-16039-2  Consultado en Julio 2025.

3. Golan, M., & Crow, S. (2004). Parents are key players in the prevention and treatment of weight-related problems. *Nutrition Reviews, 62*(1), 39-50.

4. Revista Chilena de Pediatría. “Factores de riesgo asociados al sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes durante la pandemia por COVID-19 en Chile”. Disponible en: https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75182023000100056 Consultado en Julio 2025.

5. Mayo Clinic. “Childhood obesity”. Disponible en:  https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/childhood-obesity/symptoms-causes/syc-20354827 Consultado en Julio 2025.

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