Un infarto, también conocido como ataque al corazón, ocurre cuando el flujo de sangre que llega a una parte del músculo cardíaco se bloquea. Esta interrupción suele ser causada por la enfermedad de las arterias coronarias (CAD), en la cual las arterias se estrechan debido a la acumulación de placa (colesterol, depósitos de grasa y calcio). Si el corazón no recibe suficiente oxígeno y nutrientes debido a este bloqueo, el tejido puede dañarse seriamente.
Es una emergencia médica que surge cuando una arteria coronaria se obstruye de forma aguda. A diferencia de la muerte súbita, que es un problema eléctrico del ritmo cardíaco, el infarto es esencialmente un problema de “tubería” o suministro sanguíneo. Sin un tratamiento rápido para restaurar el flujo, el corazón puede sufrir daños permanentes.
Es fundamental reconocer las señales de alerta para buscar ayuda de inmediato. Se puede experimentar:
Dolor en el pecho (angina): sensación de opresión o dolor que puede ser leve o severo y que a veces se extiende hacia los brazos o la mandíbula.
Dificultad para respirar: sensación de falta de aire.
Sudoración fría (diaforesis): sudoración excesiva sin causa aparente.
Mareos y palpitaciones: sensación de latidos irregulares o acelerados.
Para confirmar si se está sufriendo un infarto o evaluar el riesgo, los médicos utilizan diversas pruebas:
1.
Electrocardiograma (ECG): Registra la actividad eléctrica del corazón para detectar anomalías.
2.
Laboratorio: Estudio con determinación de Enzimas Cardiacas.
3.
Angiografía coronaria: Estudio detallado que permite visualizar dónde están las obstrucciones o estrechamientos en las arterias.
1. Coronariografía y Stents
Se utiliza un pequeño tubo de malla llamado stent para abrir la arteria obstruida
y mantener el flujo sanguíneo de forma permanente.
Boston Scientific ofrece tecnologías avanzadas como los stents de polímero bioabsorbible, diseñados para liberar medicamento gradualmente y luego ser absorbidos por el cuerpo (solo el polímero), lo que favorece una mejor cicatrización natural.
2. Medicamentos
El médico puede prescribir fármacos como aspirina, betabloqueadores
o anticoagulantes para prevenir la formación de coágulos y reducir el esfuerzo
del corazón.
3. Cambios en el estilo de vida
Base de la recuperación a largo plazo. Incluyen:
4. Rehabilitación cardíaca
Programa estructurado de ejercicio y educación para fortalecer el corazón después
del tratamiento.
La elección del tratamiento depende de la situación clínica y de cómo estén las arterias de cada persona.
Esta decisión es tomada por el equipo médico tratante.
Boston Scientific desarrolla dispositivos médicos utilizados por profesionales de la salud en procedimientos de diagnóstico e intervención coronaria. La selección del tratamiento adecuado es siempre responsabilidad del equipo médico.
El tratamiento no termina con el procedimiento inicial. La recuperación y la prevención son fundamentales. La rehabilitación cardíaca es un programa supervisado que ayuda a recuperar la capacidad física, fortalecer el corazón y reducir el riesgo de nuevos eventos.
Mantener la presión arterial, el colesterol y la glucosa en niveles adecuados.
Tomar la medicación según indicación médica.
Realizar actividad física regular.
Seguir una alimentación equilibrada.
No fumar.
Manejar el estrés.
Muchos factores de riesgo cardiovascular pueden modificarse con hábitos saludables sostenidos en el tiempo.
Cuidar el corazón es una decisión diaria. Informarse, reconocer señales de alerta y mantener hábitos saludables permite actuar con responsabilidad y confianza.
El cuidado cardiovascular es un compromiso compartido entre el paciente y el equipo de salud, con el objetivo de preservar la calidad de vida a largo plazo.
Referencias:
1. Ibanez B, et al. 2023 ESC Guidelines for the management of acute coronary syndromes. European Heart Journal. 2023.
2. Gulati M, et al. 2021 ACC/AHA Guideline for the Evaluation and Diagnosis of Chest Pain. Journal of the American College of Cardiology. 2021.
3. Lawton JS, et al. 2021 ACC/AHA/SCAI Guideline for Coronary Artery Revascularization. Circulation. 2022.
4. World Health Organization (WHO). Cardiovascular diseases (CVDs). Updated 2023–2024.
5. American Heart Association (AHA). Heart Attack (Myocardial Infarction) – Patient Education Resources.