Un atracón no es solo «comer mucho». Es una experiencia compleja que esconde emociones profundas. Aprende a reconocer qué hay detrás.
No es simplemente comer una porción extra. Un atracón se caracteriza por dos elementos clave:
1. Ingesta excesiva: Comer una cantidad de comida mucho mayor de lo normal en un corto período de tiempo (por ejemplo, en menos de 2 horas).
2. Pérdida de control: Sentir que no puedes parar de comer o controlar qué y cuánto estás comiendo.
Te sientes abrumado/a por la ansiedad, el estrés, la tristeza, la soledad o incluso el aburrimiento.
Comes de forma compulsiva para «desconectarte» y escapar de esa emoción. Sientes un alivio momentáneo.
Una vez que pasa el efecto, aparecen sentimientos
intensos de culpa, asco
y arrepentimiento por haber perdido el control.
Te prometes que «mañana» empezarás una dieta estricta para compensar. Esta restricción a menudo aumenta la tensión y te lleva de nuevo al punto 1.
Un atracón rara vez se trata de hambre física. Las raíces son más profundas:
3. Pide ayuda profesional: No tienes que pasar por esto en soledad. Un psicólogo o terapeuta puede darte herramientas efectivas para gestionar tus emociones y construir una relación sana con la comida.
Referencias:
1. Revista Iberoamericana de las Ciencias de la Salud. “El trastorno por atracón: análisis y tratamientos”. Godínez-Murillo, D., & Robles-Silva, L. Disponible en: https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-15232015000200097 Consultado en Julio 2025.
2. Revista Chilena de Nutrición. “Rol de la emoción en la conducta alimentaria”. Disponible en: https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75182020000200286 Consultado en Julio 2025.
3. Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ). “Effective Health Care Program. Trastorno por atracón: Diagnóstico y tratamiento. Disponible en: https://effectivehealthcare.ahrq.gov/products/binge-eating/espanol Consultado en Julio 2025.